|
|
|
||
|
|
.
EL ISLOTE DE LA BALLENA
A mis nietos Daniel, Celia y Raquel
Vosotros conocéis de sobra lo que es una ballena azul, pero aun así os voy a contar un poco en detalle algo de la vida y costumbres de estos espectaculares animales que son tan especiales, sobre todo por dos características que los distinguen: una de ellas es que son seguramente los animales mas grandes que existen en la actualidad sobre la tierra.
Lo curioso es que hace millones de años, toda la vida en la tierra estaba situada en el agua, siendo unas pocas clases de animales los que -con mucha dedicación y muchos años de evolución - se adaptaron a vivir fuera del agua. Primero sobre la superficie de la tierra y mas tarde dominando también el vuelo y las alturas del cielo. Entre los que discurrían en el medio terrestre, también estaban los antepasados de las ballenas y de los demás mamíferos, que estaban totalmente adaptados a la vida sobre tierra firme. Lo que pasa es que se conoce que algunos de ellos tuvieron nostalgia de su anterior procedencia y volvieron a intentar vivir de nuevo en el medio acuático. Poco a poco fueron evolucionando otra vez y adaptando sus cuerpos y costumbres a este hábitat marino, al que -por supuesto- volvieron a dominar con mucha soltura. Pues bien, de una de estas enormes ballenas vamos a hablar hoy, ya que ella es la protagonista de nuestra historia. Se llamaba Maleno y era un magnífico ejemplar macho de ballena azul, del que su vida no tuvo especial historia hasta casi al final de sus días, así es que nos vamos a centrar en esta última etapa de su vida.
También porque en ellas se concentran la mayor parte de la vida marina y sobre todo el krill, que es su alimento preferido; así es que sus larguísimos recorridos por el mar siempre están motivados por esta necesidad de alimento y no porque le guste hacer turismo, aunque están magníficamente preparados para ello. Bueno, al grano con nuestra historia: en cierta ocasión, Maleno se despistó un poco de sus compañeros y se internó en una zona desconocida hasta entonces para él. Pasó nadando entre Gibraltar y Ceuta, atravesando el estrecho y se encontró en pleno mar Mediterráneo. Parece que le gustó el lugar y se dedicó a recorrerlo a todo lo largo y ancho, disfrutando sobre todo del buen clima y posibilidades que aquel entorno le ofrecía. Lo que pasa es que el alimento al que estaba acostumbrado era mas bien escaso y esta falta de alimento fue mermando -aun más si cabe- sus ya escasas facultades de viejísimo adulto. Cuando ya estaba bastante debilitado y vio cercana su muerte, se dedicó a buscar un lugar idóneo para descansar para siempre y así, nadando, nadando, llegó hasta la costa de la isla de Mallorca, donde en seguida pensó que era el lugar mas bonito que había visto en su vida y decidió que aquel sitio sería el mejor para descansar para siempre. Tranquilamente se acercó a la orilla y quedó varado para siempre en un precioso lugar, junto a las playas de Magalluf y Palmanova (en la grandiosa bahía de Palma de Mallorca), donde quedó inmóvil en la arena. Posteriormente se fue convirtiendo poco a poco en piedra y roca, dando lugar a lo que ahora llaman por allí “el islote de la ballena”.
RAMAMAЯ en Madrid, a 26 de marzo del 2006
Foto tomada desde un avión de Spanair el 23 de marzo del 2006
|
||